Los abogados de todo el mundo adoran las expresiones en latín. Uno de los más divertidos es el “jus sperniandi”, o el derecho a gritar y quejarse de algo. Akio Toyoda ejerció ese derecho en una reciente conferencia de prensa de fin de año de la Asociación de Fabricantes de Automóviles de Japón cubierta por el Wall Street Journal. Atacando a los coches eléctricos y afirmó que matarían negocios, exigirían grandes inversiones y emitirían más dióxido de carbono.

El detalle

El CEO de Toyota probablemente estaba tratando de presionar al gobierno japonés para que no prohibiera los vehículos de combustión interna (VCI) como lo han hecho otros países. El rumor es que Japón establecerá el 2035 como fecha límite para la venta de VCI en el país. No está claro si aún se permitirían los híbridos y los híbridos enchufables, como es el caso del Reino Unido.

Esta es probablemente la razón principal por la que Toyoda ha atacado a los coches eléctricos. Su compañía es un campeón desde hace mucho tiempo en el mercado de los híbridos como una transición segura hacia la electrificación. Cuando los gobiernos de todo el mundo comenzaron a prohibir los vehículos de combustión interna, Toyota prometió vender automóviles con baterías de estado sólido para 2025.

Sin embargo, las prohibiciones no serán tan pacientes, y Toyoda lo sabe. Si su empresa quiere seguir siendo relevante, tendrá que empezar a vender vehículos eléctricos para 2021. De hecho, Lexus y Toyota se vieron obligados a hacerlo en China mucho antes con las versiones eléctricas del UX y la C-HR, respectivamente.

Si los antepasados de Toyoda pudieron convertir la fabricación de máquinas de telar en la empresa de automóviles más valiosa del mundo hasta hace muy poco, no es improbable que Akio también logre convertir el negocio actual en uno basado en la electrificación. Gritar sobre eso es un derecho, pero no servirá de nada.

Si deseas conocer más información sobre las declaraciones de Akio Toyoda puedes ingresar al comunicado oficial de Wall Street Journal